| Résumé: | En la actualidad el sistema político tailandés presenta un agudo cuadro de inestabilidad a pesar de la aparente ausencia de los golpes de Estado, hecho común en el pasado. Las características propias de dicho sistema propician esa falta de estabilidad donde salen a relucir las ambiciones de los principales actores en ese marco. Tan sólo en un año se han realizado dos elecciones generales, en julio de 1995 y en noviembre de 1996, ambas como consecuencia de las presiones y campañas de la oposición contra los gobiernos en turno, así como de la debilidad de las coaliciones de los partidos en el poder. Sin embargo, pese a este grado de inestabilidad política, la gran mayoría de los actores políticos tailandeses ha mostrado preocupación, paradójicamente, por el estado de incertidumbre en el ámbito económico.
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